Yo te saludo María, Hija de Dios el Padre.
Yo te saludo María, Madre de Dios el Hijo.
Yo te saludo María, Esposa del Espíritu Santo.
Yo te saludo María, Templo de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Lirio blanco de la Santísima Trinidad.
Yo te saludo María, Rosa agradable de la corte celestial.
Yo te saludo María, Virgen llena de dulzura y de humildad, de quien el Rey de los Cielos quiso nacer, ser alimentado, y ser educado.
Yo te saludo María, Virgen de las vírgenes.
Yo te saludo María, Reina de los Mártires, pues tu alma fue atravesada por una espada de dolor.
Yo te saludo María, Reina del universo, a quien toda potencia ha sido dada en el cielo y en la tierra.
Yo te saludo María, Reina de mi corazón, mi alegría, mi vida y mi esperanza.
Yo te saludo María, Madre muy amable.
Yo te saludo María, Madre admirable.
Yo te saludo María, Madre del Bello Amor.
Yo te saludo María, concebida sin pecado.
Yo te saludo María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu vientre, Jesús.
Bendito sea tu esposo, San José.
Bendito sea tu padre, San Joaquín.
Bendita sea tu madre, Santa Ana.
Bendito sea tu ángel, San Gabriel.
Bendito sea el Padre, que te eligió.
Bendito sea el Hijo, que te amó.
Bendito sea el Espíritu Santo, que te eligió como esposa.
Que todos aquellos que te aman, te bendigan.
¡Oh bienaventurada Virgen María, bendícenos a todos, en el Nombre de tu muy querido Hijo.
Amén
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el poder que os concedió Dios Padre.
Avemaría
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por la sabiduría que os concedió Dios Hijo.
Avemaría
Oh María, Madre mía, libradme de caer en pecado mortal en este día y asistidme a la hora de mi muerte, por el amor que os concedió Dios Espíritu Santo. Avemaría
Gloria
Santa María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma. Amén