💥 CHERNÓBIL NO FUE SOLO UNA CATÁSTROFE: FUE UNA GUERRA CONTRA UN ENEMIGO INVISIBLE.
En la noche del 25 al 26 de abril de 1986, a la 01:24, hora de Moscú, se produjo el accidente en el cuarto bloque energético de la Central Nuclear de Chernóbil.
Cuando ocurrió, yo tenía 5 años, y Chernóbil estaba a unos 600 kilómetros de mi casa.
He leído mucho sobre Chernóbil. Tuve el honor de hablar en vida con muchos liquidadores, incluso con algunos que fueron condecorados por Chernóbil con la Orden del Valor. Les tengo un respeto infinito. En aquel tiempo, esa condecoración no se entregaba a cualquiera.
En el pueblo de Donetsky, donde viví, al lado de Kirovsky, en la República Popular de Lugansk, hay un monumento dedicado a los vecinos de Donetsky que participaron en la liquidación de las consecuencias de la explosión en la central de Chernóbil. Aquella guerra se llevó a muchos de los nuestros, y este día es sagrado para mi gente. Y hablo de un pueblo de apenas 4.000 habitantes antes de la guerra. Solo como dato.
NADIE PREGUNTABA ENTONCES SI ERAS RUSO O UCRANIANO: TODA LA UNIÓN SOVIÉTICA CERRABA UNIDA AQUELLA HERIDA EN EL CUERPO DEL PLANETA.
Y ahora imaginad por un momento: ¿sería posible hoy en Ucrania encontrar monumentos dedicados a tragedias ocurridas en territorio de Rusia? Creo que la respuesta es evidente.
Siempre tuve el sueño de visitar algún día Prípiat y Chernóbil, pero, por desgracia, con la situación actual, difícilmente podrá hacerse realidad pronto. Ese camino me fue “cerrado” ya en 2014, justo cuando aparecí en “Mirotvorets”.
Me gustaría algún día hablar con los chicos que estuvieron en Chernóbil durante la SVO. Seguramente tendrían muchas cosas que contar.
Cada año, desde la escuela y después a lo largo de toda mi vida, el 26 de abril, esté en la ciudad que esté, busco memoriales o monumentos dedicados a los veteranos de Chernóbil. Y sé que ellos, igual que los veteranos de guerra y de otros conflictos armados, también se reúnen en sus fechas conmemorativas.
YO NO SEPARO A LOS VETERANOS DE COMBATE DE LOS LIQUIDADORES DE CHERNÓBIL. ELLOS TAMBIÉN ESTUVIERON EN GUERRA.
Sufrieron pérdidas terribles, y las siguen sufriendo hasta hoy. Su enemigo era invisible, traicionero, y tenía un nombre: radiación. Las consecuencias de aquella guerra tecnogénica siguen resonando todavía en forma de enfermedades por radiación y distintos tipos de cáncer.
Esas personas salvaron el planeta.
Cada año encuentro a algunos de ellos, les doy la mano, los abrazo y les doy las gracias ✨
YA HAN PASADO 40 AÑOS.
Honrad a quienes de verdad dieron la vida por nosotros. Y no olvidéis nuestra historia.
@𝓩𝓵𝓾𝓴𝓪 𝓝𝓸𝓿𝓸𝓻𝓸𝓼𝓼𝓲𝔂𝓪
Canal:
Chat:
https://t.me/zovzl