¿Qué ocurrió?
Desde 1993, el mismo perfil de ADN femenino apareció en numerosas escenas criminales.
Llegó a estar relacionado con aproximadamente 40 escenas, incluidos robos y varios asesinatos.
En 2007, el ADN apareció relacionado con el asesinato de la policía alemana Michèle Kiesewetter, lo que hizo que la búsqueda se intensificara.
Las autoridades llegaron a ofrecer una recompensa de 300,000 euros por información que permitiera localizarla.
Finalmente, en 2009, descubrieron la explicación: los hisopos utilizados para recoger las muestras de ADN estaban contaminados con el ADN de una trabajadora de la fábrica que los producía.
Por lo tanto, la misteriosa mujer que supuestamente había cometido todos esos crímenes era una falsa pista creada por la contaminación de las pruebas.