𝗗𝗘𝗩𝗢𝗖𝗜𝗢𝗡𝗔𝗟 𝗠𝗢𝗚𝗟𝗜𝗘:
• Alza tus ojos
Juan 4:31-35
“Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Él les dijo: Yo tengo una comida que comer que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra. ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”.
Consolidar es comenzar, afianzar y terminar la obra encomendada en la Palabra de Dios; la consolidación efectiva de alto nivel es una estación donde debe estar el cristiano; se llega allí por revelación del negocio de Dios, solo así se podrá ser responsable con Él, porque las obras inconclusas son una maldición. Mientras que para algunos “algún día habrá avivamiento” para los de revelación “la hora es”, “la hora ha llegado”. Estamos en la estación de “la hora es”. Llevar el mensaje de Jesucristo hasta el último rincón de la tierra, como dice, Hechos 1:8.
¿Cómo vivir en esta estación de tiempo cumplido?
Se debe desarrollar una disciplina de oración ,lectura y meditación de la Palabra para recibir la agenda diaria: podemos funcionar para la visión de Dios en la carne o en el espíritu, y como somos obreros administradores de la visión de Dios necesitamos a través de la Oración y La Palabra, establecer la conexión divina con el dueño de la viña; se necesita recibir la agenda del Padre, la información necesaria; los detalles perfectos diarios para poder ser efectivos, derrotar las intenciones del enemigo, vencer la concupiscencia de la carne, activar y desarrollar el discernimiento, para que se revelen las necesidades y crisis de las personas, del lugar o territorio a donde nos movemos.
Jesús se había levantado de madrugada y el Padre le había mostrado que, frente al pozo de Jacob, al mediodía, iba a llegar una mujer que era el instrumento profético para el avivamiento en Samaria (Juan 4:1-42). Se necesita vencer la crisis de revelación de la agenda diaria y esto se logra solo manteniendo una intimidad con el Espíritu Santo; es necesario desarrollar una vida profunda de oración y esto se logra con un entrenamiento radical de búsqueda diaria por la presencia de Dios.
Es necesario vencer la distracción, el enemigo busca robarnos el tiempo, que durante el día lo perdamos y coloca personas, situaciones, llamadas telefónicas, citas… que no son conforme a la agenda divina, hace todo lo que puede para distraernos.
En Lucas 10:4 “No llevéis bolsa ni alforja, ni calzado y a nadie saludéis por el camino” les estaba diciendo que cuando se les envíe a llevar el mensaje de Cristo no se deben distraer, sino que deben cumplir con la misión asignada. El tiempo invertido en Dios nos permite ser certeros con nuestro tiempo diario, estar donde debemos estar, a la hora exacta, con la persona exacta. Jesús se encontraba al mediodía en el pozo, esperando a la mujer samaritana, nunca perdió su tiempo, siempre lo usó para el propósito; así que todas sus citas, reuniones, y milagros fueron los que la agenda divina le comisionó.
Los discípulos de Jesús que habían llegado al pozo con Él, no habían orado, no habían tenido revelación de la voluntad de Dios, estaban desubicados en el propósito; al mediodía tenían hambre y comenzaron a quejarse, y se fueron del lugar del cumplimiento profético a buscar comida; para cuando regresaron, Jesús estaba consolidando, había empezado su trabajo; los discípulos insistían en que Jesús dejara de consolidar y comiera; aquí Jesús establece un principio radical de su predicación y consolidación: “La voluntad de mi Dios es mi comida, y mi comida es consolidar, voy a terminar la obra, no dejaré esto por la mitad, que se espere mi estómago”. Venció el sistema de concupiscencia y gano una ciudad.