Se nos ha ido un hombre de paz y coherente, un referente moral para gran parte de la humanidad, que no titubeó al llamar a las cosas por su nombre:
Denuncia del genocidio y el terrorismo israelí en Gaza
El Papa Francisco empleó un lenguaje inusualmente contundente para un pontífice. Habló de “genocidio” al describir la masacre que Israel está perpetrando en Gaza y subrayó la magnitud de las víctimas civiles palestinas, pidiendo que se investigara si las acciones militares de Israel encajaban en la definición legal de tal crimen. Al mismo tiempo, calificó de “terrorismo” el uso desproporcionado de la fuerza contra población inocente, enfatizando que no se trataba de una guerra convencional, sino de un exterminio sistemático.
Cuestionamiento del silencio de las potencias occidentales
En su homilía de Semana Santa de 2025, horas antes de su fallecimiento, lamentó que “demasiados líderes miran hacia otro lado” mientras Gaza quedaba “sepultada bajo los escombros” y miles de niños vivían con el temor constante de un bombardeo. Con ello, buscó despertar conciencias y presionar a las democracias europeas y norteamericanas para que abandonen la lógica de la Realpolitik y exijan un alto al fuego inmediato.
Solidaridad activa con la población palestina
Lejos de un gesto meramente simbólico, mantuvo un vínculo directo y cotidiano con la única iglesia católica en pie de Gaza, la Sagrada Familia. Durante los momentos más duros del conflicto, llamaba cada noche al párroco Gabriel Romanelli y a los fieles refugiados allí, brindándoles su oración y respaldo moral. Para muchos, esos breves diálogos —algunos difundidos en video por el Patriarcado Latino de Jerusalén— fueron un bálsamo de esperanza en medio del horror.
Crítica al papel de la OTAN en el conflicto de Ucrania
Desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, no se limitó a pedir la paz, sino que examinó con claridad las dinámicas de poder que la alimentan. En una entrevista con Corriere della Sera afirmó que el “ladrido” de la OTAN a las puertas de Rusia pudo haber “facilitado” la invasión y se ofreció a mediar personalmente para rebajar tensiones. Asimismo, en una audiencia de marzo de 2024 instó a ambos bandos a cesar el derramamiento de sangre y apostó por el diálogo, recordando que “la paz es una flor frágil que hay que cuidar juntos”.
El blanco de la “Internacional fascista”
Su firmeza lo situó en el punto de mira de medios y formaciones de extrema derecha en Israel y Europa. Figuras nazi sionistas como el ministro israelí Itamar Ben‑Gvir lo criticaron por cuestionar la ofensiva en Gaza y proponer investigaciones sobre posibles genocidios. Al mismo tiempo, portavoces de la llamada “Internacional fascista” lo calificaron de traidor a la seguridad y al vínculo tradicional entre Occidente y la entidad sionista, tildándolo de “aliado de terroristas”.
Una figura imprescindible para el antifascismo internacional
Por su valentía al enfrentarse a injusticias que muchos prefieren ignorar, Francisco encarna una resistencia moral contra el autoritarismo y el belicismo. Defender sus palabras y su legado es comprometerse con la paz, la dignidad humana y la solidaridad con los pueblos oprimidos. Desde la izquierda —creyente o no— debemos reconocer que Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, fue un pilar en la defensa de los valores que sustentan cualquier proyecto emancipador y antifascista.
Vuela alto, Francisco.