#Orthohepadnavirus_hominoidei 170426
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Los más sinápticamente avezados se preguntarán "¿Por qué, si comienza a circular en células de mamíferos hace al menos 7,000 años, solo se detecta en 1963 cuando ocasiona un brote de hepatitis?" Bueno, porque antes de que el humano comenzara a inventar cosas como las agujas hipodérmicas (en 1853), las transfusiones sin riesgo a tener hemólisis por incompatibilidad (inicios del Siglo XX), y las drogas "recreativas" intravenosas, el Orthohepadnavirus hominoidei solamente tenía una vía de transmisión real: la del canal de parto (es decir, de madres infectadas a sus hijos, durante el nacimiento; ah, porque han de saber que es rarísimo que se transmita dentro del útero; https://www.nature.com/articles/s41575-021-00455-z), y eso significa que su virulencia (es decir, grado de daño asociado) antes de todos esos "inventos sanguíneos" era baja. Tiene sentido si lo piensan un poco: si fuera de alta virulencia, esos nuevos infectados podrían morir antes de llegar a transmitir el virus a la siguiente generación, así que la selección natural solamente "escogía" a favor de las variantes virales que eran poco virulentas. Y de hecho, incluso ahora, así es la relación entre el virus y el humano actualmente: de acuerdo con la mismísima CDC, hasta el 70% de las personas infectadas son asintomáticas y aproximadamente el 95% de adultos inmunocompetentes eliminan la infección de manera natural dentro de menos de seis meses de haberse infectado. A ver, lo vuelvo a decir, porque es importante y vamos a regresar a este conocimiento dentro de poco: el 95% de adultos inmunocompetentes eliminan la infección de manera natural dentro de menos de seis meses de haberse infectado ( https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK555945).
De acuerdo con la OMS, actualmente se estima que hay entre 254 y 300 millones de personas infectadas de Orthohepadnavirus hominoidei (lo que correspondería al 3.2-3.3% de la población; https://share.google/dvzV2X3eZOPkZhYOS).
¿Esa cantidad es alta? ¿baja? Pues, es relativo, ¿no creen? Siempre que se ven cifras así, se trata de una relevancia relativa a algo más. De cualquier forma, esas cifras "justificaron" que en 1991 se implementara en la cartilla de vacunación de los recién nacidos, literalmente, antes de que los den de alta del hospital donde nacieron (y generalmente, entre 24 y 48 horas de haber nacido).
Supongo que si me he logrado explicar, la pregunta, esencial, que surge es, "¿Por qué se vacuna contra Orthohepadnavirus hominoidei a los recién nacidos?"
Veremos qué es lo que repiten - cual loritos huastecos - los médicos (y supongo que las "IAs"... me refiero a las "Impulsoras de Analfabetismo" como ChatGPT), ¿les parece?
La respuesta estándar es que "gracias a esa estrategia de vacunación, se han reducido las infecciones de hepatitis B en niños y adolescentes en más de 99%" (por ejemplo, vean: https://publichealth.jhu.edu/2025/why-hepatitis-b-vaccination-begins-at-birth) y que eso en sí mismo justifica la vacunación. Además, podemos toparnos con respuestas al estilo de "más del 90% de los bebés infectados al nacimiento no logran eliminar la infección y se vuelven reservorios de por vida, y, por si fuera poco, se asocia a cáncer hepático, así que es i-m-p-o-r-t-a-n-t-í-s-i-m-o vacunarlos contra esa espeluznante enfermedad, a menos de que quieras ser una mala madre o padre y seas culpable de que tu hijo desarrolle carcinoma hepatocelular". No, pues, así se entiende que se espanten los padres.
Sin embargo, tomo prestada una frase de una ex-tesista-ahora-amiga-muy-querida para responder a esta narrativa: "Está bien, pero no te creo".
Vamos a ver por qué lo digo. Sencillamente, porque para una mamá sana, no infectada con Orthohepadnavirus hominoidei, y sin riesgos de exposición dentro de seis meses antes de embarazarse, durante el embarazo y en el periodo post natal, el riesgo de que se infecte su bebé es nulo (cero, zéro, null, nula, líng, sıfır, 영). (Continúa en )