1° DE MAYO LA MENTIRA QUE NOS ENCADENA
Celebran con desfiles, discursos y “feliz día del trabajador”. Pero bajo el confeti y los himnos sindicales se oculta una verdad que los imperios jamás confesarán, el 1° de Mayo no es la fiesta del trabajo, es la efeméride de un crimen y un nacimiento planeado para domesticarnos.
La sangre que no se recuerda.
Mucho antes de los mártires de Chicago, el primer día de mayo era tiempo de fogatas y mujeres sabias.
En los aquelarres europeos, la tierra se bendecía con el cuerpo femenino, la fertilidad y el conocimiento herbal que sanaba al pueblo.
Ese mismo fuego que honraba la vida fue respondido con hogueras de inquisidores.
Sí, en el calendario profundo de la cacería de brujas, la primavera se eligió simbólicamente para asesinar mujeres, para aniquilar la soberanía sobre el propio cuerpo y el saber comunitario.
El Primero de Mayo moderno se levantó sobre las cenizas de aquellas mujeres; un genocidio silenciado para instaurar la obediencia.
Y en 1776, la semilla de la ingeniería social.
Ese mismo día, en Baviera, Adam Weishaupt funda los Illuminati. No fue una coincidencia esotérica.
Fue la escenificación perfecta, tomar la fecha de la potencia femenina y pagana, marcada con sangre y memoria prohibida, y convertirla en la partida de nacimiento del control racional y piramidal del mundo.
Desde ese 1° de Mayo de 1776 se empezó a diseñar la cosmovisión que luego moldearía los estados modernos, las finanzas y, sobre todo, la nueva esclavitud.
El trabajo asalariado, cuando el amo se vuelve invisible.
Los imperios hicieron números. Un esclavo había que comprarlo, alimentarlo, vestirlo, curarlo y vigilarlo día y noche.
La mercancía humana era costosa y su corta esperanza de vida una pérdida contable.
Entonces perfeccionaron el engaño más rentable de la historia: el trabajo remunerado.
Inventaron la libertad de firmar un contrato.
Te dijeron que ya no eras propiedad de un hombre, sino dueño de tu esfuerzo.
Pero te despojaron de la tierra, de las semillas, del telar, del saber.
Ahora debes vender tu tiempo a cambio de un salario que apenas te alcanza para pagar el alimento, la ropa y el techo que antes el amo te daba con una diferencia brutal: ahora el costo y el riesgo son tuyos.
Si enfermas, la precariedad te devora; si envejeces, quedas desechable.
La remuneración es la limosna que te permite seguir siendo motor y combustible del mismo barco imperial, mientras los Illuminati financieros, herederos de aquella logia, acumulan sin producir un solo bien real.
Por eso hoy no te felicitamos, trabajador.
Hoy te decimos: despierta.
No hay nada que celebrar en un día que oculta un feminicidio milenario y celebra la fundación de una estructura de dominio que te convenció de que el trabajo es virtud.
La verdadera emancipación no es un aumento de sueldo ni un feriado; es recordar que la riqueza colectiva se expropió con violencia y se disfrazó de nómina.
Abajo las cadenas del reloj checador. Abajo el culto a la productividad que sacrifica cuerpos y quema almas.
Que este 1° de Mayo no sea de festejo, sino de duelo y de rabia lúcida.
Que las fogatas vuelvan a encenderse, no para quemar brujas, sino para iluminar el camino hacia una vida sin amos, sin asalariados y sin imperios.
¡Por las asesinadas, por los encadenados del sobrevivir, por un despertar que derrumbe el altar del trabajo!
▄︻デKonuko═━一
Colectivo Resistencia y Rebelión.
Frente Nacional de Colectivos Revolucionarios Sergio Rodríguez
💛💙❤️